Fomentando el talento femenino en el sector digital

Nuestro mundo está cada vez más dominado por la tecnología, y el mundo digital e Internet concretamente son cada vez más un importante nicho de empleo con buenas oportunidades de trabajo estable y con buen sueldo, ya que actualmente es mayor la demanda que la oferta de puestos de trabajo en el sector tecnológico, no sólo en España, sino en toda Europa. Pero no sólo faltan talentos en el sector digital: sobre todo falta talento femenino.

Y es que a pesar de la enorme oportunidad que este incipiente sector representa a nivel laboral, la triste realidad es que las mujeres hasta ahora se han quedado muy atrás; se calcula que sólo el 15% de los trabajadores que en España tienen un puesto relacionado con el sector digital, son mujeres. Esto nos coloca aún peor que en Europa, donde la cifra ya es mala siendo sólo del 30%.

Pero lo peor es que ese porcentaje, al menos en España, está tendiendo a bajar. Y si nos fijamos en lo que estudian los jóvenes, el futuro es aún menos halagüeño: cada vez menos jóvenes optan por carreras universitarias consideras tecnológicas, y sólo el 3% de las mujeres tienen estudios tecnológicos superiores. Esto se traduce en una progresiva reducción de la presencia de la mujer en un sector clave para la economía no ya del futuro, sino del presente.

¿Por qué es importante el sector digital para el empleo femenino?

Un informe publicado en 2018 y titulado “Mujeres en la Economía Digital” ya advertía de este creciente problema que hasta ahora muchas administraciones y organizaciones sociales han pasado por alto; más si cabe cuando el sector tecnológico se caracteriza por unos salarios altos -de media un 20% más altos que otros sectores- y donde la brecha salarial entre hombres y mujeres es también mucho menor.

Si tenemos en cuenta que las mujeres en España sufren un grave problema de precariedad laboral -el 74% de los empleados a tiempo parcial son mujeres, y son ellas las que firman el 62% de los contratos fijos discontinuos- y que tienen tasas de paro más altas que los hombres, sin olvidar además la evidente brecha salarial, es evidente por qué el sector tecnológico representa una enorme oportunidad para las mujeres de mejorar su estabilidad y su futuro laboral.

No obstante, en los últimos años han surgido iniciativas interesantes para tratar de paliar este problema. Una de las que más éxito está teniendo es Adalab, una asociación sin ánimo de lucro nacida precisamente para reducir la brecha de género en el mundo digital e impulsar el empleo femenino en este sector a través de la formación.

 

Además de enseñar a las mujeres a programar, les imparten habilidades tales como la comunicación, la autoconfianza, el trabajo en equipo o el auto aprendizaje; conscientes de la importantísima oportunidad de lograr un empleo de futuro y estable que representa el sector digital para las mujeres, trabajan con una gran red de empresas colaboradoras insertando a las mujeres que completan sus cursos de programación, siempre con contratos indefinidos o de 6 meses mínimo.

El futuro de las nuevas tecnologías en el empleo

Precisamente la crisis sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus, ha puesto de manifiesto la importancia de las nuevas tecnologías y de una buena formación para acceder a puestos de trabajo más adaptables a cambios y nuevas circunstancias. Los expertos coinciden en que muchos de los cambios introducidos por la pandemia -también en el mercado laboral- han venido para quedarse: nuestra forma de comunicarnos, de trabajar, de viajar, de socializar…

La crisis ha obligado a las empresas que podían adaptarse al teletrabajo, a optar por este sistema que, dicho sea de paso, permite mucho mejor conciliar la vida familiar y laboral (algo especialmente importante en las mujeres con hijos); y está claro que las empresas tecnológicas y del sector digital llevaban delantera en lo que a opciones de teletrabajo se refiere.

Y sí, el teletrabajo acabará imponiéndose cada vez más -de hecho, en España hasta la pandemia estábamos muy por detrás de Europa en este tema- y eso va a crear no sólo una mayor demanda de software y equipos informáticos, sino también a crear nuevas oportunidades laborales en el ámbito digital, de las comunicaciones y de la programación.

En resumen, un empleo en el sector digital no sólo permite aspirar a trabajos mejor remunerados y más estables, sino que además ofrece muchas más facilidades para el teletrabajo; y quien pueda teletrabajar tendrán más ventajas adaptativas no sólo ante una crisis como esta, sino ante cualquier circunstancia que obligue a trabajar a distancia. Ya es hora de impulsar el talento femenino en el sector digital, y aprovechar todas las oportunidades que ofrece a las mujeres.

Artículo en colaboración con Red Planet